Caja Navarra comenzará el próximo mes de febrero las obras en la piscina cubierta que tiene en la calle Sangüesa de Pamplona para convertirla en un centro deportivo con balneario y spa, con una inversión de 3 millones de euros.

La reforma era necesaria para adecuar la piscina a la normativa legal pero también para responder “a las necesidades sociales actuales”, ha explicado el director de Comunicación de Caja Navarra, Guillermo Catalán, que ha añadido que se pretende que se convierta en un centro deportivo “de lujo” y “de referencia” situado “en un sitio estratégico de Pamplona”.

Masquatro (formada por Hydra, Sedena, Serdepor y Pruden Induráin, gerente de la sociedad) es la adjudicataria de la ejecución del proyecto así como de su futura gestión y mantenimiento.

La piscina original, obra del arquitecto Ramón Urmeneta en 1964, fue pionera en su época y, aunque sufrió modificaciones en los años 80 y 90, los sistemas de filtración se habían quedado obsoletos y no cumplían la normativa.